Uno, dos (inconcluso)

¡Buenas noches y buenos días silencios silentes!
Que descanse con ustedes el bosque maldito
morada de nuestra presencia
donde elegí los arboles más frondosos.

Tu perfume arrinconado en la maceta
de una enredadera no trasplantada.

Una vez me contaste un cuento,
intento repetir sus partes, lo completo.

Llevo la maceta a lo árido,
no voy a dejarla en el bosque.

La trasplanto.
Para no regarla más
Para no saludarla cada mañana
Para que se haga salvaje, para que se haga cosmos
Para que ampare y de sombra a algún nosotros.